lunes, 14 de agosto de 2017

Pico Sacroux


Vista de la Maladeta

El Sacroux, en el límite fronterizo entre Francia y España, es un buen mirador del alto valle del Ésera. Podemos llegar a él desde el final de la carretera que sale de Benasque hacia el norte y que, una vez pasados los desvíos del Balneario y del Hospital, no lleva a ninguna parte más.

Empezamos a subir aunque la meteo hoy no se presenta demasiado favorable 

Donde acaba el asfalto sale el sendero que sube al ibón de Gorgutes y al Puerto de la Glera. Una vez en el cuello, en vez de bajar hacia Francia, nos desviamos hacia la izquierda siguiendo las marcas, hitos de piedra con algunas trazas de sendero que suben por el pequeño valle para girar después hacia la derecha y llevarnos directamente a la cresta, la cima no es del todo apreciable desde abajo. El itinerario, una vez llegas a la pared inclinada de roca, sube hacia la izquierda para alcanzar un pequeño collado en la misma cresta. El pico nos queda a la derecha, unos metros más arriba.

 Las nubes no nos dejan ver bien las Maladetas en ningún momento


He tenido que subir dos veces para poder hacer fotos desde la cima. La primera la meteo que tuve fué más bien mala, poco propicia para disfrutar del paisaje y para dar vueltas por aquí arriba. Desde el norte empezaron a llegar nubes empujadas por un fuerte viento, cada vez más amenazadoras. En pleno mes de agosto, con un ambiente puramente otoñal, la temperatura era baja, cercana a los cero grados. A medida que subía empezaba a encontrar cada vez más restos de nieve y hielo, la roca y la hierba estaba helada y resbaladiza. Poco antes de alcanzar la cima empezó a nevar de forma intensa, así que me tuve que dar la vuelta, no motivaba mucho el tema.


Dos días después, con una meteo más propicia y un ambiente bastante más veraniego pude volver para hacer las fotos correspondientes.









 Vamos para arriba, aunque la cosa empeora por momentos

El chucho alpinista


 La hierba y la roca están heladas

Último vistazo a la tormenta

Lo intentamos de nuevo con un día más prometedor. En primer plano, desde la derecha, el pico de Alba y la Tuca Blanca de Paderna, inconfundible, la blanca caliza destaca sobre el oscuro granito. 

 Cruzamos el río de las Gorgutes

Llegamos al ibón, hoy la meteo es benevolente 

 Las Maladetas y la pequeña lámina de agua del ibón de Gorgutes


Llegamos a la cresta 

Vista general del valle 

Hacia el oeste. A la izquierda, el Mall Pintrat. 

Un poco más allá, el Boum y el Maupas, bien iluminados por el sol 

Salbaguardia y Pico de la Mina a contraluz. Al fondo, las montañas del Pallars, con la silueta apreciable del Besiberri Nord. A la derecha, el perfil del Pico del Toro. 

Bajamos al collado. Curioso sitio para colocar un pluviómetro. 

El itinerario no es difícil, pero hay que ir con ojo para no bajar rodando 


Vista general de las Maladetas y la punta del Aneto que asoma por el fondo. Qué poco hielo queda ya en el glaciar.

lunes, 10 de julio de 2017

La garganta de Escuaín


La meteo que teníamos para el sábado pasado era, en principio, más bien negativa, prometía lluvia y tormentas en el Pirineo. El pronóstico había ido cambiando con las horas, la evolución de la inestabilidad parecía imprevisible. Así que decidimos hacer una valoración sobre la marcha, sólo cuando estás en el lugar puedes intentar predecir lo que puede pasar.

Queríamos acceder a la garganta de Escuaín por el barranco Lugar, pero de entrada venían nubes negras por el Oeste y llevaba un rato lloviendo. Aquí las tormentas fuertes siempre vienen del Monte Perdido, por lo que decidimos bajar a la garganta por el sendero de las fuentes y darle un vistazo al río. 

Al llegar abajo vemos que el río baja limpio y cristalino, y lleva más bien poco caudal. Al mismo tiempo, las nubes se abren y aparece el sol. Parece que vamos apoder aprovechar la jornada.




Seguimos descendiendo por el cañón hasta el límite del parque, donde ya nos podremos poner los neoprenos y tocar el agua. También es interesante el paseo por la garganta, tiene unas vistas espectaculares.

La confluencia con el barranco Lugar es el límite del parque 






Un pequeño salto sobre una piscina profunda 


El recorrido de la garganta es muy estético, y el agua fría y cristalina, que adopta un color verde transparente en las badinas, siempre me ha llamado la atención. Es un lugar muy visitado por las empresas, pero hoy, quizás gracias a la previsión, estamos absolutamente solos, ni tan siquiera hay nadie bañándose en las pozas finales.

El agua se cuela por debajo de este gran bloque, se puede pasar con cuidado, pero con caudal alto es un peligroso sifón  







Este árbol el año pasado no estaba 




Hay quien prefiere saltar... solo son 15 metros